
En varias ocasiones he padecido dolores en los hombros o en las manos. Hace un par de años, cuando tuve un dolor en la muñeca que me impidió trabajar por varias semanas, encontré un libro titulado La Mente Dividida, escrito por el médico John E. Sarno, quien aún ejerce su profesión en el hospital de la Universidad de Nueva York. En su libro, el doctor Sarno describe el Síndrome de Miositis Tensional (SMT), que es básicamente dolor físico de origen emocional. Ver en esta página sobre SMT.
Siguiendo las sugerencias de su libro, mi dolor mejoró en esa ocasión y pude reanudar mi trabajo. Gracias a las técnicas de Sarno muchas personas se han curado de dolores musculares en la espalda, los brazos y las piernas.
A lo largo de este año me ha venido aquejando un dolor en la mano izquierda y mi pulgar amanece endurecido y flexionado. Es una condición llamada “tenosinovitis estenosante”, comúnmente conocida como “dedo en gatillo”. En dos ocasiones una doctora me aplicó inyecciones de cortisona y sugirió que si el dolor persistía debía hacerme una cirugía.
En septiembre el dolor volvió y desde entonces había venido empeorando hasta el punto de que me estaba sintiendo aterrorizada de trabajar y de usar la computadora. Temía seriamente por mi futuro económico. Ni pensar siquiera en el origami ni en nada que requitiera del uso de mis manos.
Sin embargo, la perspectiva de una cirugía de dudosos resultados tampoco me hacía gracia en absoluto.
Hace diez días retomé La Mente Dividida y decidí prestar atención de nuevo. Hoy no se me ha quitado el dolor por completo, pero sí lo suficiente como para teclear esta entrada a mi blog. Ayer pude trabajar el día completo con la computadora y tengo la certeza de que las sugerencias de Sarno son el camino hacia una completa recuperación.
Encontré también otro libro que está resonando en mí como ayuda adicional: El proceso de la presencia, de Michael Brown. El lema en el sitio web de Michael Brown :
“If it happens, it is required” (Si algo sucede es porque se requiere.)
Me siento con esperanzas. Creo que empiezo a descifrar el mensaje que me envían mis manos plegadoras.





Qué mensaje más hermoso, Leyla. Yo sufro de artritis, y tuve que abandonar el origami por un tiempo. Pero ahora en mi recuperación estoy retomando mi vieja senda.
Me da alegría que no olvides tu blog, y espero de todo corazón que el dolor salga completamente de tus manos para que sigas deleitándonos con tus dobleces y con tus artículos.
DuX.
Mil gracias Duxtin ¡Salud para ti también!
Leyla
Espero que sigas recuperándote, Tal vez la acupuntura tambien ayude, y sin duda el Reiki tambien sobre todo si es de origen emocional.
Un abrazo
extrañaba tu presencia pues disfruto mucho de tu blog.
Mis manos plegadoras pondran en cada doblez el deseo de tu bien estar…
Gracias por los buenos deseos Gregorio, gracias Dani.